Visito a la familia cuando consigo dinero y no me lo he gastado todo en cuestiones periféricas de la vida del artista. Con lo que me sobra voy a una tienda de Apple y compro regalos, también salmón y champán, paso por un sex shop y compro jueguecitos eróticos, me hago un traje nuevo en el sastre, me limpian los zapatos y dejo el coche en el garaje para que lo dejen impecable.
Como un sultán aparezco por casa y los niños dan saltos y gritos como si fueran pastores alemanes, abren los regalos, se disfrazan e inmediatamente se ponen manos a la obra con las nuevas adquisiciones mientras yo voy acosando a Mindi por las esquinas del pasillo.
Adoro la vida de familia y su ambiente hogareño.
Cuando nos sosegamos nos vamos de excursión a la sierra. Llevamos neverita de domingueros con tapers que salvaguardan las prescriptivas fechas de caducidad.
Al contacto con la naturaleza, el olor a pino y detritus en compostaje, el sonido gris ambiental, qué se yo, esas cosas de las que te das cuenta al llegar a un bosque, en fin al contacto de esas cosas, me aflora la mística.
Antes que nada debería explicar que hace años me pasó algo terrible: le pedí a Dios que mis hijos fueran rubios y Él me lo concedió con devastadoras consecuencias, de manera que afianzó mi fe y se hizo respetar. Desde entonces me lo pienso muchísimo antes de pedirle nada y cuando lo hago es a través de un intermediario, bien la Virgen, bien San Francisco o San Roque.
Así que al bajar del coche y tras ese sonido tan característico que tienen las puertas al cerrarse cuando lo hacen un bosque silencioso y tupido me dirigí a los niños:
-Niños, a rezar
-Dios no existe
-Dios claro que existe y en cualquier caso no te va a hacer daño rezar un poco
-…
-Francisco querido que estás en el Cielo al lado del Padre, ayúdame a no desear triunfar en el arte, aleja de mi esa tentación, la suntuosidad del mercado, las conversaciones chics y el resto de prestaciones de la vida a todo trapo. Concédeme el don de la resignación y dame fuerzas para consumar una obra de arte eterna que ensalce tu gloria y la de los hombres sin esperar otra cosa a cambio que el subsidio para indigentes y tarados.
-Amén
-Ah, Señor mío y Padre nuestro, dales a estos insensatos pruebas benignas de tu existencia, para que tomen decisiones en consecuencia. Si hace falta quítame belleza y dales inteligencia”
2 Comments
Nacho Amorrondado 27 September, 2018 -
Esto… vamos a ver cómo diría yo esto para que se me tenga en cuenta y no… Hilarlo va a ser difícil… En la lejanía en la que nos encontramos… ¿hay alguien ahí con quien se pueda hablar?, ¿un adulto, tal vez?.
A los pinares de Ávila no se va a rezar -Teresa ya lo rezó todo en su momento-, a los pinares de Ávila se va a plantar un pino, en la soledad. Y, en la medida de lo posible, evita los intermediarios: siempre se llevan una tajada. La recomendación de la OMS es que las peticiones a las autoridades de los más altos cargos se hagan con mesura, con humildad.
¿Rubios? ¿Arte con humildad?… ya, claro.
Tú es que lo quieres todo, artista-no-ambicioso.
Enhorabuena por tu pintura, Maestro.
Iñigo Navarro Dávila 4 November, 2018 -
no te traves, he cambiado el título, ahora se llama, “niños rezando para que explote el colegio”